Las instituciones y representantes del sector empresarial paceño expresaron este viernes su profunda preocupación por la crítica situación que atraviesa actualmente el departamento de La
Paz y el país, como consecuencia de los más de 22 días de bloqueos y medidas de presión que han derivado en el aislamiento progresivo de la ciudad y distintas regiones del departamento de La Paz, afectando severamente el normal desenvolvimiento de las actividades económicas, productivas y sociales.
La prolongación de este conflicto está generando graves consecuencias para la economía paceña y nacional, acumulando millonarias pérdidas económicas en sectores como la industria, comercio, turismo, construcción, transporte, logística, exportaciones, alimentos, salud y servicios. Muchas empresas, emprendimientos y unidades productivas se encuentran paralizadas parcial o totalmente, enfrentando una situación cada vez más insostenible.
La imposibilidad de circulación de bienes, materias primas, combustibles e insumos esenciales está provocando una preocupante escasez de productos, particularmente en sectores sensibles como alimentos
y medicamentos. Muchas empresas no logran abastecerse de insumos básicos ni cumplir con sus cadenas de distribución, lo que amenaza seriamente la continuidad de operaciones, el abastecimiento a la población y miles de fuentes de empleo.
Aseguraron que a esta compleja situación se suma la creciente incertidumbre económica que enfrentan las empresas paceñas, las cuales deben cumplir obligaciones salariales, tributarias, financieras y operativas, pese a no haber podido desarrollar sus actividades con regularidad ni generar ingresos suficientes durante las últimas
semanas de conflicto.
El sector empresarial señaló que comprende y respeta el derecho de los diferentes sectores sociales a expresar sus demandas; sin embargo, consideraron que el Gobierno debe llevar adelante el diálogo, la concertación y la búsqueda de consensos sobre cualquier escenario de confrontación o paralización que termine afectando a toda la ciudadanía y profundizando aún más la delicada situación económica que atraviesa Bolivia.
En ese marco exhortaron al Gobierno a no ser indiferente frente a esta grave situación y pidieron que el Estado impulse de manera inmediata espacios efectivos de diálogo y acuerdos con los sectores movilizados, priorizando la pacificación, el abastecimiento y la estabilidad social, la salud de la población y la economía del departamento de La Paz y del país.